¿Y si la historia tuviera otro final? ¿O un nuevo contexto? Quizás, como yo, tú también lo has imaginado tras concluir alguna obra. La idea de reescribir historias la han acogido también muchos escritores, creando un tipo de narrativa conocida como retelling, una palabra que literalmente significa «volver a contar». En estos relatos, los personajes y tramas originales se transforman: cambian de época, de escenario, e incluso de personalidad. Este estilo se ha vuelto muy popular en la literatura juvenil, con adaptaciones que van desde clásicos infantiles, como Alicia en el país de las maravillas o Cenicienta, hasta novelas como Frankenstein y Orgullo y prejuicio, reimaginadas desde otros puntos de vista, ampliando el universo creado por sus autores originales.

Dentro de la literatura juvenil, la escritora estadounidense Marissa Meyer es nombrada por muchos como la reina de los retelling, al usar esta fórmula en varias de sus obras. Uno de sus trabajos más conocidos es la saga literaria Crónicas lunares, donde nos traslada a un mundo futurista, plagado de tecnología y robot humanoides, de la mano de cuatro princesas clásicas de los cuentos de hadas. Cinder (2011 ) el primer libro en publicarse de la saga, cuenta la historia de una cyborg que trabaja para su horrenda madrastra y hermanastras hasta que conoce al príncipe Kai y su vida empieza a cambiar. Es un retelling de la Cenicienta; Scarlet (2013), basado en la Caperucita Roja, sigue los acontecimientos principales del libro Cinder e incorpora nuevos personajes; Cress (2014) inspirado en Rapunzel se desarrolla en el desierto del Sahara; Winter (2015) es el cuarto y último libro de la serie Crónicas Lunares, funciona como secuela directa de Cress. La historia es una adaptación del cuento de hadas de Blancanieves.

En el popular subgénero de los romantasy también varias autoras han desarrollado sus historias acogiendo cuentos clásicos. Ejemplo de ello son los guiños a La Bella y La Bestia de dos famosas sagas: Una corte de rosas y espinas (2015) de Sarah J. Maas y Una maldición oscura y solitaria (2019) de Brigitte Kemmerer. Ambos combinan protagonistas jóvenes y fuertes que buscan sobrevivir, mientras son arrastradas a mundos de fantasía, enfrentándose a maldiciones y tensiones románticas.
¿Y si Romeo y Julieta cambiara de escenario, o de protagonistas? La famosa obra de William Shakespeare también ha inspirado obras contemporáneas: la bilogía Placeres Violentos (2022) de Chloe Gong, situada en el año 1926 en un Shanghái dominado por la mafia. O el romance queer Bajo la luz de las estrellas (2024) de Caleb Roehrigh.
Entre los clásicos más reversionados Orgullo y prejuicio (1813) de Jane Austen encabeza la lista. El famoso romance entre Mr. Darcy y Elizabeth Bennet ha sido fuente de inspiración para diversas obras como La muerte llega a Pemberley (2011) de P.D. James, una secuela que sorprende a sus queridos personajes con una muerte que transforma la historia en un misterio; Tuyo con pasión (2024) de Gabe Cole, con una visión inclusiva y sensible que aborda temas de identidad de género; o incluso de manera más sutil el clásico del chickLit El diario de Bridget Jones (1996) de Helen Fielding, con divertidos guiños en sus personajes a la inolvidable obra de Austen.

Mientras que dentro del panorama literario nacional, Camila Valenzuela León reimagina algunos cuentos clásicos: en De bosque y cenizas (Libros del Pez Espiral, 2021), revisita La Cenicienta con una historia situada después del terremoto de Chillán de 1939, escrita como un diario íntimo, donde retoma la trama central del cuento incorporando una visión feminista con una profunda reflexión social. En Nieve negra (SM Ediciones, 2014) reescribe el cuento de Blancanieves, ambientándola en Santiago, con elementos de la época colonial y la actualidad. En Las durmientes (2018) se adentra en las sombras de La bella durmiente.
Otra autora chilena que ha aprovechado la fórmula de los retelling es Alexandra Valeria, quien en su novela La ladrona de la corona (Áurea Ediciones, 2024) reinterpreta el cuento tradicional de Robin Hood, con la historia de Chleo Thorne una protagonista que, al ver que unos disfrutan del lujo, mientras el pueblo se hunde bajo el peso de los impuestos, se convierte en una rebelde y una leyenda: roba a los ricos para devolverle la dignidad a los pobres. Una obra colmada de intriga, fantasía con giros inesperados y romance.
Los retelling pueden ser un reencuentro distinto con un clásico que ya hemos visitado varias veces, pero también pueden ser la puerta de entrada para que nuevos lectores se animen a acercarse a la obra original por primera vez. Y tú, ¿has leído alguna obra que se inspire en un cuento o novela clásica?

Bibliotecóloga, feminista, catlover y ex librera, dedicada a promover la lectura y la organización de la información en bibliotecas, con una mirada inclusiva en todos sus proyectos, buscando contribuir a una sociedad más consciente y tolerante.