Accesibilidad universal

Aumentar texto Aumentar texto

AUMENTAR TEXTO

Disminuir Texto Disminuir Texto

DISMINUIR TEXTO

Contraste Contraste

CONTRASTE

Saltar al contenido

Found family: El hogar que construimos

«Es mi familia, la encontré aquí, es chiquita y rota, pero es buena»Lilo & Stitch (2002)

En la universidad tomé un electivo que se llamaba familia y sociedad y en él aprendí que el concepto de familia era mucho más complejo e iba mucho más allá de la familia nuclear.

¿Qué hace a una familia? Lazos de sangre y de legalidad, pero sobre todo la familia es el grupo primario de pertenencia. La familia es ese primer lugar donde cubrimos nuestra necesidad de pertenencia y de vínculo, de cuidado, protección y reconocimiento. Es el primer espacio donde somos vistos y bajo el cual construimos nuestra identidad, donde aprendemos normas, valores, roles y afectos.

El conflicto surge cuando los lazos de consanguinidad o de legalidad fallan en proveer ese espacio seguro. Compartir ADN no garantiza estabilidad emocional, redes de apoyo ni sentido de pertenencia. ¿Qué ocurre entonces cuando esas necesidades no están cubiertas por la familia de origen? Se buscan en otra parte.

En Families We Choose (1991), la antropóloga Kath Weston acuñó el concepto de chosen family, la familia que uno elige, para describir cómo las comunidades LGTBQ+ tejían redes de apoyo en contextos de rechazo o exclusión. Su investigación dio nombre a algo que existía desde siempre: la posibilidad de elegir a quienes llamamos familia. Porque, en su esencia, la familia es una construcción social y emocional que se sostiene en vínculos de cuidado, compromiso y pertenencia.

El tropo literario de found family dialoga directamente con esta ampliación, encarnando la necesidad de muchas personas de crear sus propias redes afectivas cuando la familia de origen no provee aceptación o seguridad. En ese sentido, es tanto un recurso emocional como un acto de resistencia cultural: redefine los lazos familiares más allá de la biología, basándolos en la elección, el cuidado mutuo y la afinidad.

En términos narrativos, el tropo de found family aparece cuando un personaje -a menudo huérfano, marginado o separado de sus raíces- encuentra en su camino un grupo de personas que, con el paso de la historia, se convierten en su verdadera familia.

No los une la sangre, sino los vínculos elegidos de amor, confianza y lealtad. Estas historias suelen estar cargadas de momentos de vulnerabilidad o trauma compartido, protección mutua, sacrificio, momentos cotidianos y afecto incondicional, lo que no solo fortalece a los personajes entre sí, sino que también crea un lazo emocional con los lectores que fueron testigos de cómo se formó este vínculo.

Origen literario

El concepto de “familia elegida” existe en la literatura desde mucho antes que alguien en una editorial se le ocurriera llamarlo found family. Literariamente no existe un origen único, sino una tradición continua donde la familia encontrada surge como respuesta a la orfandad, la marginación o el viaje heroico.

Ya en la Odisea vemos vínculos fraternos entre guerreros y compañeros de viaje como los de Ulises con sus marineros que funcionan como familia sustituta. En el siglo XIX, Oliver Twist, David Copperfield de Dickens o Los Miserables de Victor Hugo muestran huérfanos que crean vínculos sustitutos. Y Tolkien en la Comunidad del Anillo sistematiza este tropo hasta transformar a la banda de héroes en un estándar de la fantasía y la ciencia ficción.

«El señor de los anillos: La comunidad del anillo», adaptación cinematográfica de la obra de J.R.R. Tolkien.

Es justamente en el género de fantasía y en el de la literatura juvenil donde este tropo llega a consolidarse. En estos relatos abundan los huérfanos, los padres ausentes o figuras adultas que se desdibujan en la trama y esta ausencia abre el espacio para que los protagonistas enfrenten solos el mundo, sin la protección ni la autoridad que podría impedirles aventurarse.

Es la orfandad -real o simbólica- la que empuja al héroe o la heroína a crecer antes de tiempo, a construir su identidad sin un marco seguro, a lanzarse a lo desconocido con amigos, mentores o aliados en lugar de padres. Y en todas estas historias, la familia elegida no es solo compañía: es refugio, sostén y, a menudo, el verdadero motor de la trama.

De la literatura al marketing

El término “found family” como tal no nace en la crítica académica clásica, sino de la cultura popular y, en particular, en los espacios de fandom en los años 2000 donde se volvió una etiqueta común para describir vínculos narrativos que reflejaban esa experiencia vital.  

No es extraño que haya surgido allí: Las comunidades de fans funcionaban como lugares seguros para personas de la comunidad LGTBQ+, donde la idea de la chosen family ya era profundamente significativa.

Con el paso del tiempo, la generación que creció leyendo fanfiction con tramas que integraban este concepto empezó a consumir literatura proveniente de la publicación tradicional y en la década de 2010 con el auge de Goodreads, BookTok y Bookstagram, el found family se convirtió en una palabra clave de venta en los géneros YA y fantasía.

Las editoriales y los autores comenzaron a utilizarla como un “sello de identidad” en sinopsis y campañas de marketing para atraer en masa a lectores en busca del anhelo más básico que tenemos los seres humanos: ser vistos, aceptados y cuidados en comunidades que elegimos y que nos eligen.

Todos necesitamos pertenecer, y el found family nos brinda la esperanza a través de la literatura de que siempre encontraremos ese espacio donde no importa si somos distintos, si fuimos rechazados o incomprendidos, tenemos la posibilidad de forjar nuevos lazos y encontrar un hogar en otros.

Mi Top 5

La elegancia del erizo (Muriel Barbery)
 En un edificio parisino lleno de soledad y apariencias, la portera Renée y la adolescente Paloma encuentran, casi por accidente, un refugio mutuo junto al recién llegado Kakuro. Un libro que te muestra justamente que la familia es aquella que elegimos.

Seis de cuervos (Leigh Bardugo)
 Seis jóvenes criminales, rotos y marginados por la sociedad, se unen para realizar un atraco imposible. Una novela que te muestra que la mayor riqueza está en el hogar que forman entre ellos.

El señor de los anillos (J.R.R. Tolkien)
 Más allá de los orcos y las batallas, la Comunidad del Anillo es, en sí misma, una familia elegida: hobbits, elfos, enanos y hombres que dejan atrás sus diferencias para convertirse en hermanos de viaje.  

Los Juegos del Hambre (Suzanne Collins)
 Katniss Everdeen inicia su historia para proteger a su hermana, y la termina en compañía de la familia que encontró en el camino.

Trono de Cristal (Sarah J. Maas)
 Celaena Sardothien comienza como asesina solitaria, marcada por la pérdida, pero a lo largo de la saga encuentra compañeros, amigos y amantes que transforman su destino. Lo que empieza como alianzas de conveniencia se convierte en una red de afectos y lealtades inquebrantables, una familia forjada en medio del peligro y la oscuridad.

Deja una respuesta